
NO,
no es oro todo lo que parece, ni todo en esta vida son gatos. Por mucho que nos gusten dichos apreciados felinos, por muy útiles que nos resulten en la casa o por mucho relax que nos produzca acariciarlos, la vida tiene sus perros y sus arañas y sus tortugas y sus zorros y sus buitres...
No debemos pensar sólo en positivo, pero es nuestra tabla de salvación emocional sí hacerlo. Por eso este cuaderno de bitácora intentará ser un rincón de esas otras historias que, cotidianas o existenciales, nos marcan un poquito en la vida o nos trascienden.
Animo a mis contertulios a que aporten un poquito de sí mismos, de su sonrisa ante un terrón empapándose en el café de la mañana o de su suspiro por los años perdidos. Y animadme a mí, que también me hace falta.
Adelante.
M.
No hay comentarios:
Publicar un comentario