Veamos. Si yo monto una empresa, pido dinero al banco o al ICO, contrato gente y me va mal por lo que sea, tendré que pagar a esa gente el despido, devolver el crédito y cerrar la empresa; tanto si he ganado dinero mientras estaba abierta como si no (entonces haré un concurso de acreedores). Y ya le echaré las culpas a quien sea...
Y ya no hablamos de si soy un profesional liberal (que es mi caso): entonces debo responder con mi patrimonio personal de las pérdidas; pero, de entrada, ir a la cárcel (y a ver con qué dinero pago la fianza).
Pero si soy un banco, no hay problema, por lo visto. Pido dinero a papá-estado y me lo dan, no despido a nadie, sigo con mi empresa mal como estaba y encima, me puedo jubilar con varios millones de euros de sueldo.
Aquí pasa algo que no entiendo. ¿Por qué no puede quebrar el banco, como toda empresa de hijo de vecino? ¿Qué es lo que no nos están contando? Porque está clarísimo que ¡AQUÍ HAY GATO ENCERRADO!
...que se lo pregunten a Bankia y allegados, o a D. Mariano.
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